Libreta de hojas blancas: un lienzo para tu creatividad

Los amantes de la escritura manual saben que una libreta de hojas blancas es tanto el abismo como la libertad más absoluta: el todo es posible y la nada que lo paute, regule o contenga. Aquí tienes unas cuantas libretas de hojas blancas de calidad:

Una simple libreta sin cuadrícula o un enigma filosófico. El tema da para mucho. En este artículo veremos cuáles son las ventajas (y algún que otro inconveniente) de enfrentarse a una libreta en blanco.

En esta página encontrarás:

La libreta de hojas blancas pone a prueba tu perpendicularidad, ¿te atreves?

Como sabes en Libretas para Escribir somos forofos de las libretas y de vez en cuando nos gusta dedicar unas palabras a una de esas libretas míticas (reales o imaginarias, sacadas del cajón de la cocina o de la Biblioteca Real) que suponen un antes y un después en la vida de quien las garabatea.

En esta ocasión veremos dónde hacerte con la libreta de tus sueños, cómo personalizarla a tu gusto y, si nada de lo anterior tiene sentido para ti, cómo hacerte una libreta en blanco que cumpla con todas tus expectativas.

Libretas con las hojas en blanco: ¿son más prácticas?

Como todo en la vida, depende. Desde luego una libreta de hojas blancas es algo así como el giro de tuerca último. Sólo son aptas cuando después de años de cole usando pautados, rayados, cuadrículas y milimetrados de fondo para todo lo que sale de tu mano, has interiorizado la ortogonalidad.

Puede sonar un poco radical, pero es así: el que use una libreta en blanco y se dedique a hacer rayitas a lápiz finito, que suelte la regla y ponga un huerto. Se requiere un ángulo recto interno consistente para poder escribir en una libreta en blanco. Y punto. Si no sabes contenerte, el pálpito de tu mano puede conducirte directamente al fin del mundo (el borde de la hoja, o peor aún, las anillas, si vas hacia el otro lado).

Dramas aparte, no creas que necesitas ser Leonardo DaVinci para usar un cuaderno en blanco: las hojas sin cuadrícula son perfectas para los diarios decorados con washi tape, porque los motivos quedan limpios. También si te gusta incluir dibujos, escribir en diferentes tamaños y direcciones o en definitiva si eres un espíritu libre en lo que a garabatear se refiere.

¿Dónde comprar una libreta de hojas blancas?

Aquí, ¡claro! Si eres de esos que ya saben lo que quiere porque llevas usando el mismo tipo de libretas toda la vida, has probado una marca y sabes en qué tamaño y con qué formato estás cómodo, te prohibimos seguir leyendo. Eres un ser afortunado, no pierdas el tiempo, busca el modelo y pide tres.

Para los demás tristes mortales que todavía estamos buscando nuestra media naranja con hojas, internet es siempre una buena opción, porque te permite comparar y conocer nuevas opciones. Veamos en qué debes fijarte:

  1. Pregúntate a ti mismo: ¿para qué quiero yo una libreta? No es el fin lo que nos interesa, sino los medios: vas a escribir, dibujar, guarrear papeles con lo que se te pase por la cabeza (lo llamaremos técnica mixta), usar tu libreta como una margarita a la que arrancar las hojas…
  2. ¿Eres de los que fluye por el papel o de los que aprieta como si no hubiera un mañana? El gramaje y la textura son importantes.
  3. Considera dónde pasará más tiempo tu libreta: en tu bolsillo, encima de la mesa, en un cajón, al lado de las herramientas del taller, debajo de tu taza de café… en otras palabras, ¿necesitas que sea resistente?

Ahora que ya sabes que él qué, dónde y cómo, veamos cuál es la que más te conviene.

Tipos de libretas

El mundo se reduce a dos tipos de personas… digo de libretas: con o sin anillas. Por supuesto encontrarás modelos con hojas grapadas, cosidas y pegadas, pero todas ellas se engloban en la categoría de libretas sin anillas. Por supuesto que las hay baratas, asequibles, caras y muy caras, que más que libretas son como libros en blanco (perfectos por cierto para hacerte tu propio herbario).

No escatimes si lo que piensas es fardar por la vida con tu libreta: nos referimos a libretas de viaje, cuadernos de esos que dejas (como quien no quiere la cosa) en la mesa mientras te tomas un café, o que consultas mientras vas de tiendas, exposiciones o esperas tu turno en el dentista.

Este tipo de libretas son de las que necesitan tapas resistentes pero flexibles y un sistema de sujeción de las hojas para que no se te doblen en lo más hondo del bolso. Y ya si tienen dónde meter el boli, la varita mágica si eres Harry Potter y un bolsillo secreto interior para guardar papelitos interesantes, mejor que mejor.

Las libretas de hojas lisas más originales

La originalidad en el diseño no es, en realidad, algo tan importante a la hora de escoger, porque como el ser humano que hace listas, esboza y pega recuerdos en ella, cada libreta acaba siendo única.

Entre las libretas más de moda están los llamados cuadernos de viaje: libretas con hojas en blanco, cubierta de cuero con cierre y encuadernado consistente pero flexible. Perfectas para meter y sacar de la mochila sin demasiadas consideraciones, y escribir sin tener dónde apoyarse.

Actualmente arrasan las libretas de frases más o menos políticamente incorrectas: son sagaces, perspicaces, ácidas… y sobre todo muy muy divertidas. Una declaración de intenciones en el más estricto sentido. Pero cuidado, puede que no sea el tipo de libreta que quieres llevar a la obra si eres arquitecto, o al cole si tus alumnos tienen ocho años.

Las libretas inspiradoras por excelencia son las ediciones limitadas: bien porque su diseño ha salido de la mano de un genio creativo (por ejemplo de Jean Paul Gautier, en su edición especial de libretas de Unicef) o porque recogen en su interior ilustraciones o frases dedicadas a un tema o a un personaje. Nos referimos a libreta de El Principito que tu sobrina se pidió para Navidad, o la Moleskine 11307 dedicada a Alicia en el País de las Maravillas.

Ideas para decorar libretas de hojas blancas

Si buscas libretas para regalar, no pierdas más el tiempo. No hay nada más especial que una libreta personalizada pensando en la otra persona. No te llevará mucho tiempo decorarla y seguramente disfrutarás con el proceso.

Puedes usar pegatinas, o mejor aún, recortables de inspiración vitoriana. Hay de todos los temas: florales, marítimos, animales, arquitectónicos… El mundo de los washi tapes ofrece posibilidades infinitas y resulta perfecto para incluir fotos o pequeños recuerdos que pegar a las páginas. Para que el dueño de la libreta se los vaya encontrando a medida que utiliza las páginas.

No necesitas ser un artista para crear algo especial. Y no te agobies por las cubiertas, si por fuera parece una libreta al uso, mayor será la sorpresa. Un último toque infalible es perfumar con el aroma preferido de la persona a la que vas a regalar la libreta ¡Uhmmmmm!

 Último consejo antes de escoger

¿Por qué es importante comprar una libreta que te guste? Aunque suene un poco superficial, es cierto: la libreta adecuada es en sí misma una fuente de inspiración. Funciona como un lugar acogedor para que la mente de rienda suelta a la creatividad. Cuanto más cómodo te sientas utilizando tu libreta, más fácil será todo. Si tienes una libreta de hojas blancas bonita te dan ganas de usarla, es así de fácil.

Por experiencia, sabemos que cuando te llevas una libreta de viaje, o te acompaña en el día a día, acabas cogiéndole mucho cariño ¿Te imaginas que la libreta de cocina con las recetas de la abuela se deshoje? Por eso, aunque el precio es importante, haz prevalecer siempre la calidad sobre cualquier otro aspecto. Al principio es sólo una libreta en blanco, pero luego son los recuerdos de una vida.